A veces no es fácil comprender exactamente qué nos está ocurriendo.
Podemos sentir ansiedad, tristeza, agotamiento, soledad o simplemente percibir que algo en nuestra vida no está bien, sin saber todavía cómo explicarlo.
Lo que estás viviendo merece ser comprendido. Y existe esperanza.
No necesitas encontrar ahora todas las respuestas.
Puedes comenzar simplemente por aquello que mejor describa lo que estás viviendo en este momento.
Ansiedad y preocupación
Cuando la mente parece no poder detenerse, anticipamos constantemente lo que podría ocurrir o vivimos con una sensación persistente de inquietud.
→ Explorar
Tristeza y desánimo
Cuando cuesta encontrar ánimo, interés o esperanza y los días parecen haberse vuelto más pesados.
→ (Contenido en preparación.)
Estrés y agotamiento emocional
Cuando las exigencias se acumulan, cuesta descansar y sentimos que nuestras fuerzas empiezan a agotarse.
→ (Contenido en preparación.)
Soledad y vacío interior
Cuando podemos estar rodeados de personas y, aun así, sentirnos solos, desconectados o con una sensación difícil de explicar.
→ (Contenido en preparación.)
Relaciones personales y familiares
Cuando los conflictos, las distancias, las pérdidas o las heridas en nuestras relaciones están afectando nuestro bienestar.
→ (Contenido en preparación.)
Dependencias y hábitos perjudiciales
Cuando una conducta que quizá comenzó como una forma de aliviar el malestar empieza a ocupar demasiado espacio o resulta difícil de controlar.
→ (Contenido en preparación.)
Heridas emocionales y trauma
Cuando experiencias del pasado o situaciones especialmente dolorosas continúan influyendo en nuestra manera de sentir, pensar, reaccionar o relacionarnos.
→ (Contenido en preparación.)
No sé exactamente lo que me ocurre
A veces sabemos que no estamos bien, pero todavía no podemos identificar claramente qué nos está pasando.
También podemos comenzar desde ahí.
→ (Contenido en preparación.)
No necesitas recorrer todo el camino hoy. Puedes comenzar por aquello que más necesite cuidado en este momento.
