Nefesh (נֶפֶשׁ)

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1. Significado básico

Nefesh es uno de los términos más importantes y, al mismo tiempo, más difíciles de traducir de la antropología del Antiguo Testamento.

Su campo semántico es amplio. Según el contexto, puede referirse a la vida, al ser viviente, a la persona o individuo, al yo mismo, al deseo o apetito, a determinados estados de la vida interior e incluso, en algunos usos, a la garganta como órgano asociado a la respiración, la alimentación y el deseo. Por esta razón, ninguna palabra española reproduce adecuadamente todos sus sentidos (Koehler et al., 1994–2000; Wolff, 1975; Hasel, 1985).

La traducción tradicional «alma» puede ser legítima en determinados contextos, pero resulta problemática cuando hace pensar automáticamente en una entidad espiritual independiente que habita dentro del cuerpo. El significado concreto de nefesh debe determinarse siempre a partir del pasaje en el que aparece.

2. Campo semántico

Los principales usos de nefesh pueden agruparse, de manera orientativa, en varios ámbitos:

  • Ser viviente o criatura viva: designa al ser que posee vida (Gn 1:20-21, 24; 2:7).
  • Persona o individuo: puede referirse a la persona concreta que actúa, vive o responde moralmente (Lv 4:2).
  • Vida: puede designar la propia vida, especialmente cuando esta se encuentra amenazada o debe ser preservada.
  • Yo o persona misma: expresiones como «mi nefesh» pueden funcionar en numerosos contextos como una manera intensificada de referirse a «mí mismo».
  • Deseo, apetito e interioridad: en textos poéticos y sapienciales, nefesh puede expresar hambre, sed, anhelo, deseo, abatimiento o satisfacción.

Esta variedad impide atribuir al término un significado único e invariable. Como ocurre con muchas palabras fundamentales de la Biblia hebrea, su sentido surge de la relación entre el vocablo, la frase y el contexto en el que se utiliza.

3. En el contexto bíblico

Un texto particularmente importante para nuestro libro es Génesis 2:7:

«Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente».

La expresión hebrea final es nefesh jayá (נֶפֶשׁ חַיָּה), «ser viviente» o «criatura viviente».

La secuencia del relato resulta significativa. Dios forma (yatsar) al ser humano del polvo de la tierra, sopla (naphach) en él aliento de vida y, como resultado, el ser humano llega a ser (hayah) una nefesh jayá.

El texto no dice que el ser humano reciba una nefesh como un componente añadido a su cuerpo. Afirma que el ser humano llega a ser una criatura viviente. Esta construcción constituye una base importante para comprender Génesis 2:7 como descripción de una existencia humana concreta, viviente y corporalmente constituida (Hamilton, 1990; Wolff, 1975; Hasel, 1985; Moskala, 2011).

Hay además un detalle decisivo. La expresión nefesh jayá no aparece exclusivamente aplicada al ser humano. Génesis 1:20-21 y 1:24 utiliza también nefesh para los animales. Por tanto, lo que distingue específicamente al ser humano dentro del relato de la creación no es simplemente ser nefesh, sino haber sido creado a imagen de Dios y recibir una vocación relacional y moral particular.

Una precisión necesaria

Esta lectura no significa que todas las apariciones de nefesh en la Biblia hebrea puedan reducirse sin más a «persona completa» o «totalidad».

Algunos textos utilizan el término de maneras más complejas y hablan, por ejemplo, de la nefesh que sale o vuelve (Gn 35:18; 1 R 17:21-22). La investigación contemporánea ha advertido, por ello, contra la tentación de construir una definición antropológica total a partir de un único significado supuesto del término (Pleijel, 2019).

Esto resulta metodológicamente importante: el término nefesh, por sí solo, no resuelve todas las cuestiones sobre la constitución metafísica del ser humano. Lo que sí muestra claramente su amplio uso bíblico es que no puede identificarse de manera automática con la noción filosófica posterior de un «alma» entendida exclusivamente como sustancia inmaterial separada del cuerpo.

4. ¿Qué nos permite comprender acerca del ser humano?

Aquí encontramos el verdadero interés de nefesh para la antropología desarrollada en este libro.

Nefesh dirige nuestra mirada hacia el ser humano que vive, no simplemente hacia una parte de él.

El ser humano tiene cuerpo, respira, desea, siente hambre y sed, ama, teme, sufre, recuerda, espera y se relaciona. Todas estas experiencias pertenecen a una misma existencia personal.

La antropología bíblica puede describir distintos aspectos de esa existencia mediante palabras como nefesh, leb y ruah, pero esas palabras no deben convertirse automáticamente en compartimentos independientes. Son diferentes perspectivas desde las cuales la Escritura describe la complejidad de una misma vida humana (Wolff, 1975; Green, 2008).

Desde esta perspectiva, nefesh nos ayuda a comprender tres características fundamentales de la existencia humana:

La vida es recibida.
El ser humano no posee en sí mismo la fuente última de su existencia. Génesis 2:7 presenta la vida como don.

La vida es concreta.
La existencia humana no acontece al margen del cuerpo. Respirar, sentir, desear, relacionarse y actuar forman parte de la experiencia de la persona.

La vida es integrada.
La Biblia puede distinguir diferentes dimensiones de la experiencia humana sin necesidad de presentarlas como realidades aisladas unas de otras.

Por eso, en el marco antropológico de 10 Mandamientos para la Salud Mental, nefesh expresa sobre todo la realidad del ser humano como existencia viviente, concreta y dependiente.

5. En 10 Mandamientos para la Salud Mental

El libro utiliza nefesh como uno de los conceptos fundamentales para comprender la unidad del ser humano.

Su función no consiste en sustituir simplemente la palabra española «alma» por una palabra hebrea. Su importancia es mucho mayor: permite cuestionar una representación fragmentada de la persona y recuperar una comprensión en la que cuerpo, interioridad, relaciones y apertura espiritual pertenecen a una misma existencia.

En el desarrollo posterior del libro, nefesh dialoga especialmente con otros dos conceptos:

  • leb, el corazón como centro desde el cual la vida se organiza, interpreta, desea y decide;
  • ruah, el espíritu como dinamismo que impulsa y orienta la existencia.

No se trata de tres piezas independientes del ser humano. Son tres perspectivas que permiten describir una misma vida desde su existencia concreta (nefesh), su centro interior (leb) y su dinamismo u orientación (ruah).

6. Implicaciones para la salud mental integral

Nefesh no es un concepto psicológico moderno ni constituye, por sí mismo, un modelo clínico. Sería incorrecto atribuir a un término hebreo antiguo conclusiones que pertenecen a la psicología o a las neurociencias contemporáneas.

Sin embargo, la visión antropológica que emerge de estos textos ofrece un marco significativo para pensar la salud humana.

Si la persona constituye una existencia profundamente integrada, su sufrimiento tampoco debería contemplarse únicamente desde una dimensión aislada.

El cuerpo puede influir sobre la experiencia emocional; las experiencias psicológicas pueden manifestarse corporalmente; las relaciones pueden afectar profundamente a la percepción de uno mismo; las preguntas de sentido pueden modificar la manera de interpretar el sufrimiento; y la espiritualidad puede convertirse tanto en un recurso de integración como, cuando está mal orientada, en una fuente adicional de conflicto.

Por eso, comprender al ser humano como nefesh invita a no reducir a la persona a su síntoma, diagnóstico, pensamiento, emoción, conducta o experiencia espiritual.

La pregunta deja de ser únicamente:

«¿Qué parte de esta persona necesita ser reparada?»

y se amplía:

«¿Qué está ocurriendo en esta vida humana considerada en su conjunto?»

Esta es una de las aportaciones fundamentales de nefesh al recorrido de 10 Mandamientos para la Salud Mental: recordar que el sufrimiento afecta a una persona y que la restauración debe contemplar, por tanto, a la persona en su realidad integral.

7. Textos bíblicos principales

Génesis 1:20-21, 24Nefesh jayá aplicada a los seres vivientes.

Génesis 2:7 — El ser humano llega a ser nefesh jayá.

Levítico 4:2Nefesh utilizada para referirse a la persona que actúa.

1 Reyes 17:21-22 — Uso de nefesh en relación con la recuperación de la vida.

Salmo 42:1-6Nefesh como expresión de deseo, abatimiento y búsqueda.

Salmo 103:1 — «Bendice, alma mía [nefesh], a Jehová»: la persona que se dirige a sí misma en su totalidad.

8. Para profundizar

Green, J. B. (2008). Body, soul, and human life: The nature of humanity in the Bible. Baker Academic.

Hamilton, V. P. (1990). The book of Genesis: Chapters 1–17. Eerdmans.

Hasel, G. F. (1985). The meaning of nephesh. Andrews University Seminary Studies, 23(3), 199–210.

Koehler, L., Baumgartner, W., Richardson, M. E. J. y Stamm, J. J. (1994–2000). The Hebrew and Aramaic lexicon of the Old Testament (5 vols.). Brill.

Moskala, J. (2011). Nephesh in the Hebrew Bible: Some semantic and hermeneutical considerations. Journal of the Adventist Theological Society, 22(1), 84–103.

Pleijel, R. (2019). To be or to have a nephesh? Gen 2:7 and the irresistible tide of monism. Zeitschrift für die alttestamentliche Wissenschaft, 131(2), 194–206. https://doi.org/10.1515/zaw-2019-2007

Wolff, H. W. (1975). Antropología del Antiguo Testamento. Sígueme. (Obra original publicada en 1973).

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